En esta imagen aparece un cuervo canario posado en lo alto de Roque de los Muchachos, con el cielo completamente limpio como fondo. La escena es sencilla, pero muy potente, destacando la silueta oscura del ave frente a la luz.
El detalle más llamativo es el momento capturado: el segundo párpado cubriendo parcialmente el ojo. Un instante breve y casi imperceptible que aporta un toque único a la fotografía y muestra un comportamiento poco habitual a simple vista.

